El entrenador de la Albirroja sostuvo que el seleccionado francés terminó «haciendo tiempo» en el cierre del partido y también apuntó contra el gesto que tuvo Kylian Mbappé con el arquero Orlando Gill al finalizar el encuentro.
Alfaro analizó la derrota y dejó fuertes reflexiones
Paraguay logró sostener a Francia durante más de una hora de juego, pero un único error terminó inclinando la balanza en favor del conjunto europeo. El penal cometido por Diego Gómez sobre Désiré Doué le permitió a Kylian Mbappé marcar el único gol del partido y sellar el triunfo 1-0 que clasificó a Les Bleus a los cuartos de final del Mundial 2026.
La derrota significó el final del camino para el equipo dirigido por Gustavo Alfaro, que venía de dar el golpe al eliminar a Alemania en la instancia anterior.
En conferencia de prensa, el entrenador realizó un balance del encuentro y también de la participación de Paraguay en la Copa del Mundo.
El reproche a Mbappé por su actitud
En declaraciones reproducidas por el diario paraguayo ABC, Alfaro cuestionó el comportamiento de Kylian Mbappé luego del partido. El delantero francés ignoró el saludo del arquero Orlando Gill, quien le había extendido la mano tras el pitazo final.
«Les dije a los chicos que ellos pelean por el Balón de Oro; nosotros peleamos por el sustento diario. Si Mbappé tuvo esa postura, la nuestra fue una postura de dignidad. Defendemos lo que creemos que es nuestro. A nosotros nos costó 16 años volver a jugar un Mundial. Él fue campeón del mundo en el primer Mundial que disputó, en el segundo llegó a la final y ahora pelea por ser el máximo goleador. Está en esa pelea. Nuestra pelea es una pelea de humildad y sencillez. Ahí es donde ves las diferencias», expresó.
Luego amplió su reflexión sobre el recorrido de sus futbolistas.
«Nuestras vidas estuvieron atravesadas por situaciones muy difíciles. Hay jugadores que no conocieron a sus padres y otros que debieron afrontar enfermedades dentro de sus familias. Nosotros venimos de esos lugares, no renegamos de eso y nos sentimos orgullosos. Salimos a competir con lo que teníamos», señaló.
«Fue un penal de VAR»
Alfaro también dejó su opinión sobre la jugada que definió el partido.
«En la cancha dejamos todo y después aceptamos la derrota. Saludé a Didier Deschamps y le deseé lo mejor para lo que viene porque cuando termina el partido, termina. Siempre les digo a los jugadores que para aprender a ganar primero hay que aprender a perder. Nosotros sabemos perder y sabemos hacerlo con grandeza», manifestó.
Sobre el desarrollo del encuentro, consideró que Francia nunca logró imponer condiciones.
«Francia nunca encontró las respuestas y, en una acción individual, en un penal de VAR, encontró la diferencia que no consiguió durante el juego. Me hubiese gustado tener la pelota y someter a Francia, pero cuando uno analiza el recorrido de ellos en este Mundial observa que sus partidos duraban apenas 60 minutos porque ya los resolvían con varios goles de ventaja. Hoy, si no era por ese penal, no nos sacaban diferencias. Por eso festejaron como festejaron cuando terminó el partido», afirmó.
En esa misma línea, lanzó otra crítica hacia el conjunto europeo.
«Terminaron haciendo tiempo porque saben lo que les costó», aseguró.
Orgullo por el Mundial realizado
El entrenador también destacó el rendimiento de Paraguay frente a uno de los equipos más fuertes del torneo.
«Nos hubiera gustado hacer muchas cosas más, pero enfrente estaba un seleccionado que fue campeón del mundo en Rusia, finalista en Qatar y que hace mucho tiempo ocupa el primer puesto del ranking mundial. Nosotros hacía 16 años que no jugábamos un Mundial. Con el comienzo que tuvimos y los partidos que hicimos frente a Alemania y Francia, siento orgullo por el esfuerzo de los jugadores y por todo lo que tuvimos que superar para ser competitivos», explicó.
Su continuidad quedó abierta
Durante la conferencia también fue consultado sobre su futuro al frente de la selección paraguaya y evitó dar una respuesta definitiva.
Contó que, tras el partido, el presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol, Robert Harrison, le expresó su deseo de que continúe al frente del equipo.
«En el vestuario Robert me dijo: ‘Profe, este fue el primer round. Quiero contar con usted para el segundo round’. Hace cinco o seis años que le vengo diciendo a mi familia que me iba a retirar a los 60 y ya tengo 63. Después del Mundial con Ecuador dije que era el momento de dejar, luego apareció la posibilidad de dirigir a Paraguay y disputar otra Copa del Mundo. Hoy no quiero generar ninguna especulación. La decisión pasa por lo que quiera hacer con mi vida profesional. Mi representante tenía prohibido hablar con cualquier club porque mi única prioridad era Paraguay y terminar este Mundial», explicó.
El técnico admitió además que todavía necesita tiempo para analizar la situación.
«Hoy tengo heridas abiertas y todavía estoy sangrando. No estoy en condiciones de tomar una decisión con tranquilidad. Paraguay también necesita que baje la espuma para que las cosas decanten. No sé qué voy a hacer con mi futuro profesional. No existe un lugar donde me haya sentido más cómodo que Paraguay», afirmó.
Elogios para Gill y Galarza
Alfaro también destacó el crecimiento de Orlando Gill y Matías Galarza Fonda, dos de los futbolistas que más se destacaron durante el certamen.
«No tengo dudas de que jugadores como Gill o Galarza, que en algún momento fueron cuestionados, se ganaron la posibilidad de dar un salto importante porque estuvieron a la altura de un Mundial. Me queda el dolor por la eliminación, pero también la tranquilidad de haber trabajado con un grupo humano enorme que se comprometió a representar a Paraguay y cumplió con esa responsabilidad», sostuvo.
La advertencia antes del partido
En la previa del cruce frente a Francia, Alfaro ya había dejado en claro el nivel de dificultad que representaba el rival y lo definió como el principal candidato al título.
«Soy un hombre de campo. Cuando en Rafaela se acercaba una tormenta eléctrica había que buscar refugio porque no existían los pararrayos. Francia es una tormenta eléctrica y esos rayos aparecen desde cualquier lugar y siempre apuntan al arco. Sabíamos que se venía una tormenta y había que encontrar la manera de evitar esos rayos», había graficado.
