Natalia Andrea G., de 35 años, fue encontrada sin vida dentro de su vivienda de la zona sur de la ciudad. Sus hijos, de 13 y 17 años, descubrieron el cuerpo en la cocina. Presentaba heridas en el cráneo, el cuello y el rostro, y la Justicia intenta determinar cómo ocurrió el ataque.
Una mujer de 35 años fue encontrada muerta este domingo por la tarde en su vivienda de la zona sur de Rosario. El cuerpo fue descubierto por sus dos hijos adolescentes, de 13 y 17 años, quienes la encontraron en la cocina con varias heridas.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Paula Barros, de la unidad de Violencias Altamente Lesivas del Ministerio Público de la Acusación, y el caso es investigado bajo la hipótesis de un femicidio.
Los adolescentes hallaron el cadáver de Natalia Andrea G. y pidieron ayuda a una vecina. También se comunicaron con su padre, quien estaba separado de la mujer y actualmente convive con uno de los dos menores.
Tras el hallazgo, los investigadores advirtieron que dentro de la propiedad faltaban el teléfono celular de la víctima y el juego de llaves de la vivienda.
La casa está ubicada sobre avenida Grandoli al 3800. De acuerdo con la información incorporada a la investigación, el interior del domicilio no presentaba signos de haber sido revuelto.
El cuerpo de la mujer se encontraba boca abajo. Presentaba un orificio en el cráneo, otro en el cuello y un traumatismo en el rostro. Por el momento se investiga si las lesiones en el cráneo y el cuello fueron provocadas por disparos de arma de fuego.
Los médicos que trabajaron en la escena estimaron que la mujer habría muerto durante la madrugada del domingo.
Uno de los elementos que forma parte de la investigación es que no se encontraron vainas servidas dentro de la vivienda, pese a que vecinos de la zona aseguraron haber escuchado sonidos compatibles con disparos.
La autopsia será bajo protocolo de femicidio
El cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal de Rosario, donde se realizará la autopsia correspondiente bajo el protocolo de femicidio.
La fiscal Barros ordenó distintas medidas a la Agencia sobre Trata de Personas y Violencia de Género de la Policía de Investigaciones. Entre ellas se encuentran la toma de testimonios y el relevamiento de las cámaras de videovigilancia instaladas en la zona.
Además, los investigadores buscan determinar si la víctima había recibido amenazas antes del ataque. Una de las líneas que se analiza apunta a una persona que presuntamente le reclamaba por una deuda económica.
Por el momento, esa hipótesis forma parte de las medidas de investigación y se intenta establecer si tuvo alguna relación con el crimen.
Otro hallazgo bajo investigación en Villa Gobernador Gálvez
En paralelo, el sábado se produjo otro hallazgo de un cadáver en una zona cercana. Un transeúnte alertó a la Policía luego de percibir un olor nauseabundo que provenía de una fosa de cemento de aproximadamente tres metros de profundidad, donde se observaba un bulto.
El lugar se encuentra en las inmediaciones de Bordabehere al 2900, en Villa Gobernador Gálvez.
Cuando llegaron los médicos, bomberos y policías, encontraron el cuerpo totalmente calcinado. Según las primeras tareas realizadas en el lugar, llevaba allí varios días.
El avanzado estado de descomposición y las condiciones en las que fue encontrado dificultaron la posibilidad de obtener huellas y preservar las manos para realizar una identificación.
Por ese motivo, los investigadores deberán realizar medidas complementarias para establecer quién era la persona fallecida, cuándo se produjo la muerte y cuál pudo haber sido la causa.
