El sistema de reventa impulsado por FIFA prometía reducir el peso de los intermediarios, pero a pocas horas del inicio del Mundial todavía aparecen tickets disponibles para numerosos partidos con valores extremadamente elevados.
A pocas horas del partido inaugural entre México y Sudáfrica por el Mundial 2026, la plataforma oficial de reventa de la FIFA todavía ofrece entradas disponibles para el encuentro. Los precios oscilan entre los 2.800 y los 17.000 dólares, en una modalidad completamente legal y administrada por la propia entidad que organiza el torneo.
La FIFA asumió el control de la reventa de entradas con el argumento de reducir la influencia de los especuladores. Sin embargo, el funcionamiento del sistema generó cuestionamientos debido a la permanencia de valores muy elevados para distintos partidos de la competencia.
La reventa es legal en Estados Unidos
Uno de los factores centrales para entender el fenómeno es que la reventa de entradas está permitida en Estados Unidos. Bajo este esquema, los precios quedan sujetos a la oferta y la demanda, una dinámica que, según sus defensores, reduce el peso del mercado informal y limita la actividad clandestina.
Frente a este contexto, la FIFA decidió desarrollar su propio marketplace oficial. Desde comienzos de año, la plataforma exhibe entradas con precios que en muchos casos resultan difíciles de afrontar para el público general.
Consultado sobre la situación, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, sostuvo que Estados Unidos representa un mercado particular y comparó los valores de las entradas mundialistas con los precios habituales de eventos deportivos de la NFL o grandes conciertos.
Las críticas también llegaron desde el propio ámbito futbolístico. Tim Weah, integrante de la selección estadounidense, expresó públicamente su preocupación y afirmó que muchos aficionados genuinos podrían quedarse sin la posibilidad de asistir a los encuentros. Su entrenador, el argentino Mauricio Pochettino, respondió que evaluar el precio de las entradas no forma parte de las responsabilidades de los futbolistas.
Cómo funciona el sistema de reventa oficial
Con el nuevo mecanismo implementado por FIFA, la organización obtiene ingresos tanto en la venta original como en la reventa de una misma entrada.
La entidad percibe el valor total de la primera operación y además cobra un 30% sobre la reventa, porcentaje que se divide entre comprador y vendedor.
Un ejemplo mencionado dentro del sistema plantea el caso de una entrada adquirida inicialmente por 825 dólares y revendida posteriormente por 50.000 dólares para un partido de Argentina. En una operación de ese tipo, FIFA recibiría 15.825 dólares. Aunque esos montos existen dentro de la plataforma, se estima que difícilmente alguien pague semejante cifra por un ticket de Categoría 1, por lo que muchos consideran que se trata de una apuesta especulativa de quienes buscan vender sus localidades.
FIFA apunta a multiplicar los ingresos
La federación internacional proyecta recaudar este año cerca de 3.000 millones de dólares por la comercialización de entradas, una cifra muy superior a los 929 millones registrados durante el Mundial de Qatar.
Infantino defendió esta estrategia al señalar que los ingresos obtenidos durante el mes de competencia permiten financiar las actividades que la organización desarrolla durante los cuatro años que separan una Copa del Mundo de la siguiente.
Mientras tanto, los valores continúan generando debate entre los hinchas. Para el partido inaugural entre México y Sudáfrica en el Estadio Azteca, la entrada más económica disponible en reventa ronda los 2.875 dólares. Según datos de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social mexicana, esa cifra supera ampliamente el equivalente a dos meses de trabajo de un salario promedio en ese país.
El modelo de «slow ticketing»
La situación también fue analizada por el periodista Marcelo Gantman en su newsletter Big Data Sports, donde retomó un informe de Sportico sobre el llamado modelo de «slow ticketing».
Este sistema consiste en lanzar entradas de manera gradual con precios inicialmente elevados y esperar que el mercado ajuste los valores a medida que se acerca el evento. El modelo comenzó a utilizarse en recitales de artistas como Taylor Swift y Bruce Springsteen antes de extenderse a distintas competencias deportivas.
Uno de los ejemplos mencionados fue el partido entre Estados Unidos y Paraguay, debut de los locales en el torneo. A pocos días del encuentro todavía había disponibles unas 2.400 entradas nominales con precios que iban desde los 1.940 hasta los 2.735 dólares.
En esquemas tradicionales, una cantidad tan elevada de localidades sin vender podría interpretarse como una señal de preocupación para los organizadores. Sin embargo, dentro de esta nueva lógica comercial, las entradas disponibles forman parte de una estrategia deliberada que apuesta a una corrección de precios más cerca de la fecha de cada partido.
Una situación similar se observa en encuentros como Argentina-Argelia, donde aparecen tickets publicados por hasta 50.000 dólares. La expectativa general es que esos valores se modifiquen con el paso de los días si no encuentran compradores.
