El escenario financiero doméstico evidenció un marcado incremento en sus niveles de inestabilidad, alineado con un proceso de reorganización de carteras a escala internacional. En el ámbito externo, se observa un desplazamiento generalizado de capitales hacia el dólar estadounidense, dinámica que provocó un retroceso general en las cotizaciones de las materias primas (commodities).
En el orden local, la rueda estuvo caracterizada por el avance en las cotizaciones de las distintas variantes de la divisa norteamericana, una desaceleración en el ritmo de compras por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA) con la consecuente merma en sus reservas, el retiro de colocaciones bancarias y un ajuste alcista en las tasas de interés. Asimismo, los títulos públicos mantuvieron su racha de debilidad, provocando un nuevo avance del riesgo país, mientras que el indicador líder de la plaza accionaria local lideró las pérdidas a nivel global, sumando el tercer retroceso consecutivo para los activos locales que cotizan en Nueva York.
La dinámica internacional se inscribe en un periodo de tres jornadas de corrección técnica, influenciada por las tratativas en curso entre los Estados Unidos e Irán. Este contexto propició un reajuste en los valores del petróleo y un marcado descenso en activos que habían experimentado alzas previas, tales como los papeles del sector tecnológico, el oro, la plata y las criptomonedas. Los flujos de inversión se orientaron hacia el billete verde y los rendimientos ofrecidos por la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed).
La autoridad monetaria norteamericana evalúa un próximo incremento en su tasa de referencia por encima del 3,5% anual vigente, ante un registro inflacionario que alcanza el 4,2%. Este diferencial de tasas funciona como un polo de atracción para los capitales globales, fortaleciendo al dólar frente al resto de las unidades monetarias e incrementando la presión sobre los canales cambiarios de la economía argentina.
Comportamiento de las cotizaciones y ampliación de las brechas
En el mercado local, las cotizaciones alternativas registraron máximos nominales, ampliando las diferencias porcentuales entre el tipo de cambio oficial y el segmento informal (blue), así como entre el contado con liquidación y el dólar mayorista. Esta tendencia coincide con una menor participación compradora del BCRA y una reducción de sus tenencias de libre disponibilidad, en una etapa donde concluye el período estacional de mayor liquidación de divisas por parte del sector agroexportador y se aproxima la distribución de los sueldos anuales complementarios (aguinaldos).
En el plano de las calificaciones crediticias internacionales, un informe de la banca Morgan Stanley ratificó la posición de la Argentina dentro de la categoría de mercado independiente o standalone, a diferencia de lo acontecido con Bulgaria, jurisdicción que fue promovida a la condición de «mercado de frontera», expandiendo el universo de fondos institucionales habilitados para incorporar sus activos de deuda.
A nivel de instrumentos de deuda pública, las operaciones mantuvieron un volumen sostenido. Los bonos soberanos exhibieron variaciones neutras en sus cotizaciones denominadas en pesos, pero registraron caídas en sus paridades en dólares. Por tal motivo, el índice de riesgo país computó un avance de 4 unidades, situándose en los 438 puntos básicos.
Indicadores industriales, balanza de pagos y mercado cambiario
En materia de indicadores económicos estructurales, la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) reportó un descenso interanual del 2% en la actividad manufacturera correspondiente al mes de mayo. Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer el balance de la cuenta corriente prestataria durante el primer trimestre de 2026, el cual arrojó un saldo deficitario de US$ 1.651 millones, acompañado por un proceso de reducción del pasivo externo.
En el Mercado Único y Libre de Cambios, el dólar oficial finalizó la jornada con un ajuste de $ 6,92, ubicándose en los $ 1498,05. En dicha plaza, el BCRA concretó compras netas por un total de US$ 70 millones. Sin embargo, al cierre del balance diario, las reservas internacionales de la entidad monetaria sufrieron una contracción de US$ 532 millones, afectada por la desvalorización del oro y el cumplimiento de obligaciones financieras vinculadas a la deuda. Con este movimiento, las tenencias netas tocaron su registro más bajo en los últimos treinta días.
En el circuito cambiario informal y financiero, las cotizaciones operaron con marcadas asimetrías:
- Dólar Blue: Incrementó su valor en $ 25, finalizando la rueda en $ 1530.
- Contado con Liquidación (CCL): Registró un ascenso de $ 26,61, posicionándose en $ 1580,84.
- Dólar Senebi: Avanzó $ 5,74, concluyendo en un valor de $ 1496,64.
- Dólar MEP: Mostró una tendencia inversa al ceder 62 centavos, cerrando en $ 1505,75.
Con estos resultados, la brecha cambiaria medida entre el dólar oficial y la cotización informal se situó en el 2%, mientras que el diferencial entre el contado con liquidación y el tipo de cambio mayorista alcanzó el 7%, representando las distancias relativas más amplias en lo que va del año.
Ante este panorama y tasas reales negativas en comparación con la evolución de los precios y el tipo de cambio, las entidades financieras registraron una salida de colocaciones a plazo fijo. En respuesta, el sistema bancario aplicó una leve suba en los rendimientos: las colocaciones minoristas mantuvieron un promedio general del 19,3% anual (con un rango del 14,5% en entidades líderes y del 23% en bancas de menor escala), mientras que el rendimiento para depósitos corporativos o de gran envergadura avanzó del 24,8% al 25% anual.
Ejecución de la estrategia financiera y licitación de deuda
El Palacio de Hacienda avanza en el diseño de su estrategia de financiamiento para afrontar los vencimientos previstos hacia el cierre del año 2026 y el próximo periodo 2027. La conducción económica evaluará la fijación del valor del título TZV26, instrumento que expira el próximo martes. Durante la semana previa, la Secretaría de Finanzas implementó un esquema de conversión voluntaria sobre un vencimiento global equivalente a US$ 5.000 millones, logrando refinanciar un total de US$ 2.800 millones mediante instrumentos con vencimiento a 45 días de plazo, restando una masa de US$ 2.200 millones sujetos a cancelación el próximo martes.
En forma paralela, la Secretaría de Finanzas instrumentará una nueva subasta pública de deuda pública con el propósito de extender los plazos de amortización y propiciar una reducción en el costo de financiamiento del Estado. La convocatoria contempla un menú de nueve instrumentos financieros denominados en moneda nacional y extranjera:
- Tasa Fija: Una Letra del Tesoro Nacional capitalizable en pesos, con vencimiento fijado para el 13 de noviembre de 2026 (nuevo instrumento).
- Ajustables por CER (Inflación):
- Un Bono del Tesoro Nacional en pesos cupón cero, con vencimiento el 29 de octubre de 2027 (nuevo instrumento).
- Un Bono del Tesoro Nacional en pesos cupón cero, con vencimiento el 31 de marzo de 2028 (identificado como TZXM8 – reapertura).
- Un Bono del Tesoro Nacional en pesos cupón cero, con vencimiento el 15 de diciembre de 2028 (nuevo instrumento).
- Tasa Variable: Un Bono del Tesoro Nacional en pesos sujeto a la tasa TAMAR, con vencimiento pautado para el 30 de julio de 2027 (nuevo instrumento).
- Opción Dual: Un Bono del Tesoro Nacional en pesos con rendimiento dual (ajuste por opción entre índice CER o tasa TAMAR + 3%), con vencimiento el 14 de diciembre de 2029 (identificado como TXMD9 – reapertura).
- Vinculados al Dólar (Dollar-Linked):
- Una Letra del Tesoro Nacional cupón cero vinculada a la variación del tipo de cambio, con vencimiento el 31 de agosto de 2026 (identificada como D31G6 – reapertura).
- Un Bono del Tesoro Nacional cupón cero vinculado al tipo de cambio, con vencimiento el 15 de diciembre de 2028 (identificado como TZVD8 – reapertura).
- Suscripción en Dólares: Un Bono del Tesoro Nacional denominado en dólares estadounidenses con un cupón del 6%, con fecha de vencimiento establecida para el 31 de octubre de 2028 (identificado como AO28 – reapertura).
Balance de la rueda bursátil y cotización de materias primas
Los mercados internacionales de acciones exhibieron un cierre de operaciones mixto. En la Bolsa de Nueva York, el índice industrial Dow Jones avanzó un 0,3%, mientras que el indicador ampliado S&P 500 retrocedió un 0,1% y el tecnológico Nasdaq contrajo su rendimiento en un 0,4%. En la región, el índice Bovespa de la Bolsa de San Pablo registró una baja del 0,4% y la plaza bursátil de México disminuyó su nivel en un 0,8%.
Por el contrario, el índice líder de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires evidenció el desempeño más desfavorable a nivel global. Con un volumen transaccionado de $ 100.425 millones en el segmento de acciones y de $ 290.152 millones en Certificados de Depósito Argentinos (Cedears), el indicador bursátil local anotó una contracción del 4,2%. En la plaza de Nueva York, las acciones de empresas argentinas (ADR) reflejaron un comportamiento contractivo en bloque: se computaron retrocesos de entre el 2% y el 7% para los papeles de Banco Supervielle, BBVA, Edenor, Bioceres, Central Puerto, Loma Negra, YPF, Banco Macro, Grupo Financiero Galicia, Transportadora de Gas del Sur, Pampa Energía y Telecom; registrándose una excepción alcista en las acciones de Mercado Libre, que avanzaron un 5%.
Finalmente, el mercado de materias primas convalidó bajas generalizadas. El precio del petróleo crudo cayó un 4,6%, ubicándose en valores previos al inicio de las tensiones geopolíticas de Medio Oriente. Los metales preciosos revirtieron ganancias previas, devolviendo al oro y a la plata a cotizaciones comparables con los promedios del periodo anual anterior, al tiempo que los metales de base registraron caídas generalizadas que condicionan las proyecciones del sector minero.
En la Bolsa de Chicago, los contratos de granos cerraron a la baja, afectando principalmente las cotizaciones de los complejos de la soja y el maíz, tendencia que se replicó de forma moderada en la plaza física de Rosario para el grano de soja. En el segmento de activos criptográficos, las cotizaciones experimentaron una marcada reducción generalizada, liderada por la caída del 4,3% en el valor de Bitcoin y mermas en los restantes activos que perforaron soportes técnicos de los últimos treinta meses.
