En un contundente gesto de construcción política que trasciende las fronteras de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof se instaló este fin de semana en la agenda santafesina. A través de una videoconferencia que funcionó como eje central de un multitudinario encuentro en la localidad de Fighiera, el mandatario bonaerense llamó a las bases peronistas del sur provincial a la resistencia activa contra el modelo de Javier Milei.
Ante un auditorio colmado de intendentes, legisladores y el arco gremial más pesado de la región, Kicillof fue tajante: la batalla que viene no es solo contra la gestión actual, sino contra la narrativa del «no hay otro camino». «Nos quieren convencer de que si a Milei le va mal, la salida es un Milei de mejores modales, pero con las mismas políticas. Frente a eso, nuestra respuesta es militancia, organización y compromiso», sentenció, dejando clara su postura frente a cualquier intento de recambio que no altere la matriz económica que, según advirtió, pone en riesgo el patrimonio nacional y la industria argentina.
Un operativo desembarco en suelo santafesino
La jornada no se limitó a la retórica. El despliegue territorial incluyó la presencia física del Ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, quien se encargó de trasladar la experiencia operativa de la gestión provincial al contexto santafesino. La articulación fue total: desde los departamentos de Rosario, San Lorenzo y Constitución, el tejido político y sindical se mostró unificado, contando con la asistencia de figuras clave como el intendente de Villa Constitución, Jorge Berti, y referentes de peso del movimiento obrero, entre ellos la UOM, UPCN y el Sindicato de Comercio.
Este encuentro en el sur de Santa Fe no es un hecho aislado. Se inscribe en una estrategia de Kicillof de consolidar un frente de oposición desde el interior hacia el centro del poder, capitalizando el descontento frente a la crisis socioeconómica. Con la mirada puesta en la contienda electoral que definirá el futuro del país, el gobernador bonaerense busca liderar una alternativa que, según sus palabras, recupere la soberanía nacional y la centralidad del bienestar popular frente a un proyecto que, denuncian, solo busca la desintegración del Estado.
