La documentación publicada por el Gobierno español confirma que el CNI había transmitido alertas concretas sobre una posible entrada masiva de migrantes antes del episodio. Los informes incluyen comunicaciones enviadas un día antes del asalto y advertencias de organismos de inteligencia y seguridad.
La publicación de los informes desclasificados sobre la crisis migratoria de Ceuta terminó respaldando la versión sostenida por la ministra de Defensa, Margarita Robles, y dejó en una posición diferente a las afirmaciones realizadas por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Los documentos difundidos este miércoles muestran que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sí había transmitido alertas concretas sobre el riesgo de una entrada masiva en la ciudad autónoma antes de que se produjera.
El Gobierno hizo públicos alrededor de 40 documentos fechados entre el 1 de julio y el 1 de agosto. El material incluye notas del CNI, informes del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS), comunicaciones de la Guardia Civil y documentos de la Delegación del Gobierno en Ceuta.
Entre esa documentación aparecen además dos mensajes de WhatsApp enviados por el CNI el 29 de julio, un día antes del asalto. Uno fue remitido a la Unidad Central Especial número 3 de la Guardia Civil y el otro al jefe de gabinete del delegado del Gobierno en la ciudad autónoma.
Las advertencias no se limitaron a señalar un incremento general de la presión migratoria. Los servicios de inteligencia habían detectado un grupo de WhatsApp denominado “Asalto a la valla de Ceuta” y una comunidad de Facebook llamada Ceuta Fnideq, que contaba con más de 160.000 integrantes.
Según los documentos, en esos espacios se difundían mensajes que presentaban la Fiesta del Trono marroquí, celebrada el 30 de julio, como una oportunidad para intentar cruzar la frontera.
El mismo 29 de julio, el CNI también trasladó la alerta a los servicios de inteligencia marroquíes, tanto a la DGST como a la DGED.
A esta información se suma un documento elaborado por el Regimiento de Transmisiones 32 y dirigido al CIFAS, en el que se advertía sobre la posibilidad de un ingreso masivo de migrantes irregulares.
El documento señalaba que se consideraba muy probable que durante el 30 de julio se intentara una entrada masiva, aprovechando la celebración de la Fiesta del Trono en Marruecos.
Defensa sostiene, además, que un informe del propio CIFAS llegó al Ministerio ese mismo 30 de julio, por lo que el Gobierno habría contado solamente con unas horas para reaccionar frente al escenario previsto.
Las advertencias que habían sido negadas
La documentación publicada contradice las declaraciones que tanto Marlaska como Sánchez habían realizado sobre la existencia de alertas previas.
El ministro del Interior había asegurado en reiteradas ocasiones que no había existido ningún aviso sobre la posibilidad de que ocurriera algo similar a lo sucedido y el pasado 4 de agosto llegó a comparar el episodio con la crisis migratoria registrada en 2021.
Sánchez, por su parte, sostuvo tanto en entrevistas televisivas como durante su comparecencia ante el Congreso que ningún servicio de inteligencia había anticipado el cruce masivo.
Robles había mantenido desde el comienzo una posición diferente. La ministra de Defensa afirmó que el CNI había cumplido con la tarea que le correspondía y que había proporcionado información.
Los documentos ahora desclasificados respaldan esa versión.
La publicación de los informes también permite comprender mejor la actitud que tuvo Robles el pasado 3 de septiembre, después de la comparecencia de Pedro Sánchez ante el Congreso de los Diputados para explicar la gestión de la crisis migratoria de Ceuta.
El presidente habló durante una hora y media y, al finalizar, recibió la ovación de sus ministras, con una excepción: Robles no aplaudió.
La ministra permaneció sentada, seria y en silencio en su escaño. La imagen no pasó inadvertida.
El mensaje de Defensa contra las acusaciones
Este miércoles, poco después de que se conocieran los informes, el Ministerio de Defensa publicó un mensaje en su cuenta oficial de la red social X.
El contenido dejó claro a quiénes estaban dirigidas las palabras del organismo: “La mentira, en política, no puede utilizarse como argumento para desprestigiar la profesionalidad de los miembros del CNI”.
El mensaje hacía referencia a las acusaciones formuladas en sede parlamentaria sobre la existencia de un supuesto informe de la CIA dirigido al organismo español.
Ese mismo miércoles, Marlaska había negado en el Congreso que hubiera existido una comunicación de ese tipo con la agencia estadounidense.
El antecedente señalado por la Justicia
La documentación desclasificada también coincide con elementos que ya habían aparecido en una causa judicial.
La jueza María Tardón, quien investiga en la Audiencia Nacional la crisis migratoria, había señalado previamente en un auto que el aviso emitido el 29 de julio por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras de la Policía Nacional hablaba de un “riesgo extremo”.
Ese documento contemplaba un escenario de entradas coordinadas tanto a nado como a través de la valla, en una descripción que coincide con las advertencias que ahora quedaron reflejadas en los informes desclasificados.
