El presidente brasileño reclamó que se investiguen a fondo las sospechas que involucran a dos jueces del Supremo Tribunal Federal y sus presuntos vínculos con el dueño del Banco Master.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió una investigación profunda sobre las sospechas que involucran a dos magistrados del Supremo Tribunal Federal (STF) en el marco del caso Banco Master, un escándalo que incrementó las tensiones dentro de la Corte y tuvo repercusiones en el escenario político del país.
“Todas las sospechas deben ser investigadas con rigor, sin blindaje de nadie, duela a quien le duela”, afirmó el mandatario brasileño.
Lula evitó mencionar por sus nombres a Alexandre de Moraes y André Mendonça, los dos jueces enfrentados a raíz de la causa que involucra a Daniel Vorcaro, propietario del Banco Master, quien se encuentra detenido por una estafa millonaria.
En este contexto, el presidente sostuvo que la crisis que atraviesa el máximo tribunal brasileño va más allá del caso puntual y planteó la necesidad de introducir modificaciones en las instituciones.
“Está claro que nuestros sistemas político y judicial necesitan reformas profundas”, expresó.
En ese sentido, Lula señaló que el titular del Supremo, Edson Fachin, debería ponerse al frente de una investigación para recuperar la confianza en las actuaciones judiciales y garantizar la transparencia del proceso.
Según planteó el mandatario, el magistrado tendrá que liderar las pesquisas con el objetivo de recuperar “la integridad y la confianza en las investigaciones”.
Cómo comenzó el conflicto en la Corte
La disputa entre los magistrados se profundizó esta semana, en un contexto de particular tensión política en Brasil, a un mes de las elecciones en las que Lula buscará su reelección frente al candidato conservador Flávio Bolsonaro.
El origen del escándalo se remonta al lunes, cuando se levantó el secreto del sumario de la causa Banco Master. Esta decisión permitió conocer relaciones entre Vorcaro y Moraes, considerado un magistrado cercano a Lula.
El levantamiento del secreto había sido dispuesto por Mendonça, también integrante del Supremo y encargado de instruir el expediente.
El caso adquirió una nueva dimensión días después, a partir de la difusión de información sobre una reunión entre Mendonça y Vorcaro, además de audios que indicarían la existencia de una relación entre el financista y el magistrado.
Estas revelaciones aumentaron la presión sobre Mendonça y derivaron en un pedido para que también sea investigado.
De esta manera, las sospechas alcanzaron a los dos jueces del Supremo involucrados en la disputa por el caso Banco Master, mientras Lula reclamó que las pesquisas avancen sin excepciones y con el objetivo de recuperar la confianza en el sistema judicial.
