El canciller Pablo Quirno confirmó que Argentina cuenta con el respaldo de Chile en su reclamo de soberanía y explicó las medidas anunciadas por Javier Milei. Además, descartó que las sanciones a compañías vinculadas con Sea Lion afecten la relación bilateral con Israel.
El canciller Pablo Quirno confirmó que el Gobierno argentino cuenta con el respaldo de Chile en el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas y advirtió que las empresas que desarrollen actividades en el archipiélago sin autorización argentina deberán optar entre continuar con esas operaciones o participar de proyectos estratégicos dentro del país, como Vaca Muerta.
En diálogo con el periodista Eduardo Feinmann por Radio Mitre, horas después de que el presidente Javier Milei anunciara en cadena nacional un paquete de medidas para intentar frenar el avance del proyecto petrolero Sea Lion, el funcionario sostuvo que “Chile va a apoyar a la Argentina en caso de que quieran utilizarlos como apoyo logístico para las Malvinas”.
El nuevo esquema de sanciones
Quirno también confirmó que el DNU anunciado por Milei para acelerar el proceso sancionatorio previsto en la Ley 26.659, que regula la exploración y explotación de hidrocarburos en territorios disputados, ya fue firmado y publicado en el Boletín Oficial.
El canciller destacó especialmente que la normativa incorpora una cláusula destinada a los proyectos incluidos en el régimen RIGI. Las empresas que ingresen a ese esquema de incentivos deberán presentar una declaración jurada en la que aseguren que no violan ni violarán las disposiciones de la Ley 26.659.
A esta medida se suma una decisión administrativa que asigna fondos al Ministerio de Defensa para avanzar con la construcción de la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego.
“El presidente cada cosa que ha dicho que iba a hacer desde diciembre del 23 la ha realizado. Esa es la construcción de credibilidad y confianza que Argentina le está dando al mundo”, sostuvo Quirno.
Las empresas deberán elegir
Al referirse a las compañías vinculadas con Sea Lion, proyecto operado por Rockhopper Exploration y la empresa israelí Navitas Petroleum, el canciller mencionó también a los proveedores de servicios petroleros, financieros, de seguros y logísticos.
Según explicó, muchas de esas empresas desarrollan actividades tanto en las islas como en proyectos ubicados dentro del territorio argentino.
“Las empresas van a tener que decidir si operan en Malvinas, en una zona disputada con una legalidad incierta, o vienen a Argentina a hacer sus negocios”, advirtió.
En ese sentido, Quirno remarcó que Argentina ofrece reglas claras, previsibilidad y un potencial de inversión de largo plazo. De esta manera, las compañías socias y proveedoras de Sea Lion podrían quedar excluidas del mercado argentino si mantienen su participación en actividades desarrolladas en las islas.
La Base Naval en Tierra del Fuego
El canciller explicó además que la obra de la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego, ubicada en Ushuaia, comenzó en 2022 pero posteriormente fue interrumpida. Según detalló, su reactivación fue posible luego de que el Gobierno identificara espacio fiscal para financiarla sin comprometer el equilibrio presupuestario.
“Argentina está haciendo las cosas por sí sola, como lo hemos hecho desde el 10 de diciembre de 2023”, afirmó.
Quirno definió a Tierra del Fuego como un punto neurálgico del Atlántico Sur y como una plataforma estratégica, tanto por su cercanía con la Antártida como por sus funciones vinculadas al monitoreo del mar argentino.
Ante las versiones que relacionaban la instalación con un eventual uso por parte de Estados Unidos, el funcionario fue categórico: “Nosotros tomamos las decisiones por nuestro propio interés, defendiendo los intereses argentinos. De ninguna manera fue hablado con Trump”.
El Gobierno busca respaldo de Israel
En cuanto al posible impacto de las sanciones sobre la relación bilateral con Israel, Quirno descartó que las medidas puedan generar un perjuicio diplomático.
El canciller señaló que su par israelí ya fue informado sobre la situación y que el embajador argentino en Tel Aviv recibió instrucciones para enviar las notas de disuasión correspondientes. Además, afirmó que el Gobierno espera contar con el respaldo de Israel.
“No perjudica la relación argentino-israelí en lo más mínimo”, aseguró.
180 notas diplomáticas a 29 países
En paralelo, la Cancillería envió 180 notas diplomáticas a 29 países con el objetivo de advertir a las empresas que brindan servicios a Navitas y Rockhopper, ambas ya sancionadas, que también podrían quedar alcanzadas por las nuevas penalidades si mantienen sus vínculos comerciales con esas compañías.
Frente a los cuestionamientos de sectores de la oposición, Quirno sostuvo que las medidas anunciadas por Milei constituyen “una decisión presidencial trascendental que no tiene nada que ver con un evento electoral que va a suceder recién el año que viene”.
“Claramente hay cosas que no se han hecho en muchísimo tiempo. Acá está Argentina poniéndose a la altura que corresponde a la causa Malvinas, como lo indica nuestra Constitución”, afirmó.
El proyecto que llegará al Congreso
Como próximo paso, el Gobierno confirmó que enviará al Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.
La iniciativa buscará aumentar las penas, ampliar el universo de actividades que podrán ser sancionadas y crear un Consejo de Seguridad Nacional.
Quirno tampoco descartó la posibilidad de que Milei viaje al Reino Unido. Al respecto, sostuvo: “Argentina va a decir su verdad en todos los ámbitos posibles”.
