Concluyó en la localidad de Avellaneda el histórico y masivo velatorio de Carlos Alberto «El Indio» Solari, el máximo exponente de la cultura popular y el rock alternativo argentino
Durante las intensas jornadas de capilla ardiente montada en el Polideportivo José María Gatica, ubicado en el Parque Domínico, cientos de miles de personas se congregaron para dar el último adiós al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, configurando una movilización civil y cultural sin precedentes en la provincia de Buenos Aires.
El fenómeno masivo no estuvo exento de tensiones políticas previas. La masividad del evento y el fervor de las columnas de seguidores —que llegaron a extenderse por más de seis kilómetros, alcanzando el Puente Pueyrredón— contrastaron de manera directa con las decisiones del Gobierno Nacional. Días atrás, las autoridades de la Cámara de Diputados rechazaron taxativamente el pedido de legisladores y sectores civiles para realizar las exequias en el Palacio del Congreso, fundamentando la negativa en supuestos informes de seguridad interna.
Ante este panorama de exclusión de las esferas del poder central, el territorio bonaerense se consolidó como el único espacio dispuesto a contener la magnitud de este hito social. El municipio de Avellaneda y las fuerzas de seguridad provinciales debieron estructurar de urgencia un masivo despliegue logístico y postas sanitarias sobre la Avenida Bartolomé Mitre para canalizar el flujo incesante de ciudadanos que arribaron desde distintos puntos del país. En el marco del duelo de tres días decretado por la Provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof se hizo presente en el predio para manifestar sus respetos de manera presencial.
El sepelio colectivo se distinguió por su fuerte carga simbólica. Entre cánticos militantes de la mística ricotera y un profundo clima de respeto comunitario, delegaciones de organizaciones de derechos humanos, incluyendo Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, se aproximaron al féretro para depositar pañuelos blancos, entrelazando la figura artística de Solari con la memoria histórica de la región. Tras la finalización del acceso público ordenado por la familia del músico, los restos de la leyenda del rock nacional fueron retirados del polideportivo bonaerense bajo una persistente ovación que reafirma el profundo arraigo de su obra en los sectores populares.
