El posible bloqueo del paso clave para el petróleo reaviva la tensión global.
El conflicto en Medio Oriente vuelve a impactar en uno de los puntos más sensibles del comercio internacional.
Reportes indican que Irán habría vuelto a bloquear el Estrecho de Ormuz, una vía fundamental para el transporte de petróleo. Por ese corredor circula una parte significativa del crudo mundial, lo que lo convierte en un punto estratégico. El nuevo cierre llega tras una breve reapertura que había generado expectativas positivas en los mercados. Sin embargo, ataques recientes en la región y tensiones militares reactivaron la incertidumbre. Además, se registraron incidentes contra infraestructura energética, lo que agrava el panorama.
La situación mantiene en alerta a los mercados y a las potencias internacionales.
