La Scaloneta volvió a demostrar por qué es el campeón del mundo. Perdía en el segundo tiempo, pero reaccionó con dos goles sobre el cierre, eliminó a Inglaterra y ahora buscará la cuarta estrella frente a España.
Cuando el reloj parecía jugar en contra y el sueño de la final empezaba a desvanecerse, apareció el carácter de un equipo acostumbrado a desafiar la lógica. La Selección Argentina dio vuelta un partido increíble, derrotó 2-1 a Inglaterra y consiguió el boleto a la final del Mundial 2026, donde enfrentará a España con la ilusión de volver a levantar la Copa del Mundo.
La semifinal disputada en Atlanta tuvo todos los ingredientes de un clásico de alto voltaje. Intensidad, pierna fuerte, tensión permanente y un desenlace que quedará grabado entre las grandes noches de la historia de la Albiceleste.
El primer tiempo fue muy disputado. Argentina intentó adueñarse de la pelota, mientras que Inglaterra respondió con un juego físico que cortó el ritmo del encuentro. Hubo pocas situaciones claras y los arqueros casi no tuvieron intervenciones, en un trámite donde predominó la lucha por encima del buen juego.
La historia cambió apenas iniciado el complemento.
Anthony Gordon aprovechó un espacio en la defensa argentina y marcó el 1-0 para Inglaterra, un golpe inesperado para el vigente campeón del mundo, que por primera vez en la semifinal se vio obligado a correr desde atrás.
Sin embargo, la respuesta argentina no tardó en llegar.
Lionel Scaloni movió el banco y la Selección comenzó a inclinar definitivamente la cancha. Nicolás González aportó profundidad en ataque, mientras Inglaterra retrocedía cada vez más cerca de su área para defender una ventaja que empezaba a parecer insuficiente.
Jordan Pickford sostuvo durante varios minutos la ilusión inglesa con una serie de atajadas que evitaron el empate. Pero la presión argentina era cada vez mayor.
A cinco minutos del final apareció el capitán.
Lionel Messi recibió abierto sobre la derecha, observó el movimiento de Enzo Fernández y le entregó un pase perfecto. El mediocampista controló, acomodó la pelota y sacó un potente derechazo cruzado que dejó sin respuestas al arquero inglés para establecer el 1-1.
El empate fue un golpe anímico del que Inglaterra nunca logró recuperarse.
Con el envión de la igualdad, Argentina fue por todo y encontró el premio en el tiempo de descuento. Alexis Mac Allister estrelló un remate en el palo y, en la continuidad de la jugada, Messi volvió a marcar la diferencia. El capitán desbordó por el sector derecho y envió un centro preciso que Lautaro Martínez conectó en el segundo palo para sellar el 2-1 definitivo.
El estadio explotó. Los jugadores corrieron hacia un costado del campo mientras miles de argentinos celebraban una clasificación que parecía imposible apenas unos minutos antes.
Después del pitazo final, la fiesta continuó junto a los hinchas. En medio de los festejos, integrantes del plantel desplegaron una bandera con la inscripción «Las Malvinas son argentinas», una imagen que rápidamente recorrió las redes sociales y se convirtió en uno de los momentos más comentados de la noche.
Las emociones también quedaron reflejadas en las declaraciones de los protagonistas. Emiliano «Dibu» Martínez aseguró que el equipo jugó la semifinal «con el cuchillo entre los dientes» y destacó la fortaleza mental del grupo para revertir un resultado adverso.
Leandro Paredes remarcó que el plantel sabía lo que representaba enfrentar a Inglaterra para muchos argentinos, mientras que Lisandro Martínez sostuvo que la Selección busca representar al país dejando todo dentro de la cancha hasta el último minuto.
La actuación de Lionel Messi volvió a ser decisiva. El capitán entregó las dos asistencias de la remontada y alcanzó un nuevo récord al convertirse en el máximo asistidor de la historia de los Mundiales, ampliando una marca que fortalece aún más su legado.
Ahora la historia tendrá un nuevo capítulo.
El próximo domingo, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Argentina enfrentará a España en la gran final del Mundial 2026. El campeón vigente buscará defender la corona obtenida en Qatar y seguir escribiendo una de las páginas más brillantes de la historia del fútbol argentino.
