La aerolínea low cost registró una paralización casi total de sus servicios este 1 de junio, operando con una sola aeronave en todo el país. La situación coincide con una profunda reconfiguración en su cúpula directiva, deudas comerciales y embargos judiciales que comprometen su regularidad en el mercado local.
La aerolínea Flybondi enfrenta un escenario complejo que afectó de forma directa la conectividad de cabotaje en la Argentina. Durante la jornada del lunes, la compañía evidenció una ausencia completa en los tableros de partidas del Aeroparque Jorge Newbery, provocando la cancelación de al menos 12 de sus 13 vuelos programados y dejando a unos 2.200 pasajeros sin viajar. La firma argumentó inconvenientes financieros y técnicos que restringen su capacidad de respuesta.
Reducción de la capacidad operativa y deudas con proveedores
Flota inactiva por falta de pagos
La principal causa del cese de actividades radica en la disponibilidad de sus aeronaves. De una flota registrada de 13 aviones Boeing 737-800, solo una unidad (matrícula LV-KJD) se encontró en condiciones regulatorias y técnicas para prestar servicio. Las 12 estructuras restantes permanecen fuera de servicio debido a:
- Conflictos de pago por contratos de alquiler financiero (leasing).
- Saldos pendientes con los proveedores encargados del mantenimiento técnico obligatorio.
Esta situación redujo su participación en el mercado de vuelos nacionales a un estimado del 10% durante abril de 2026, un retroceso marcado respecto a los niveles de competitividad que la empresa supo registrar en el segmento de tarifas accesibles.
Reconfiguración dirigencial y frente judicial
Renuncias en el núcleo directivo
A las dificultades logísticas se suma una profunda crisis de gobernanza. A fines de mayo se confirmó la desvinculación de Mauricio Sana, quien se desempeñaba como CEO desde 2020 y formaba parte de la empresa desde hacía siete años. Junto a él, se retiraron de la conducción Lucía Ginzo (responsable de Comunicación y Asuntos Públicos) y Federico Pastore (Chief Commercial Officer), lo que representa una pérdida significativa del cuadro de conducción histórico de la aerolínea.
Embargos y reducción de rutas internacionales
En el plano financiero, la justicia dictó medidas cautelares con embargos sobre las cuentas bancarias de la compañía a raíz de reclamos laborales por despidos y acuerdos económicos incumplidos.
En este marco de vulnerabilidad económica, la firma controlada por el fondo COC Global Enterprise —vinculado al empresario Leonardo Scatturice— anunció el cese definitivo de la ruta entre Puerto Iguazú y Lima a partir del próximo 5 de junio, aduciendo incrementos en los costos de combustible y una baja demanda. Fuentes del sector aeronáutico indican que el grupo evalúa una reestructuración global para reconvertir sus activos hacia unidades de negocio tecnológicas y de comercio electrónico en el exterior.
