El presidente estadounidense lanzó la amenaza en medio de una escalada militar que ya lleva once noches de bombardeos y de una disputa por el control de una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que su país bombardeará infraestructura civil iraní, como puentes y centrales eléctricas, cada vez que Teherán ataque a un buque en el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte internacional de petróleo.
“Cada vez que la República Islámica de Irán dispare contra un barco en el estrecho de Ormuz, ya sea con misil, cohete, dron o cualquier otro dispositivo o arma, Estados Unidos bombardeará y destruirá UN PUENTE O UNA PLANTA DE ENERGÍA”, escribió Trump en su red Truth Social.
La amenaza se produjo en medio de una escalada que ya acumula más de once noches consecutivas de bombardeos estadounidenses contra Irán. El conflicto comenzó el 28 de febrero y, durante las últimas semanas, se transformó cada vez más en una disputa por el control del estrecho de Ormuz.
En tiempos de paz, por esa vía marítima circulaba una quinta parte del petróleo y el gas natural comercializados a nivel mundial. Los ataques iraníes contra el transporte marítimo en la zona fueron los que desencadenaron la última escalada de hostilidades, mientras que los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, también amenazan a los petroleros sauditas en el mar Rojo.
La presión sobre las rutas de transporte energético llevó al precio del petróleo Brent a superar los 94 dólares por barril. La situación volvió a poner en tensión el suministro energético global y elevó el costo de la nafta en Estados Unidos, en un contexto marcado además por la proximidad de las elecciones legislativas de mitad de mandato previstas para este otoño boreal.
Trump ya había expresado el martes su pesimismo respecto de una posible salida diplomática. Desde el Salón Oval, aseguró que Washington no tenía “ningún interés en reunirse” con Teherán y anticipó que las fuerzas estadounidenses podrían atacar próximamente una zona de Irán ubicada cerca de uno de sus principales sitios de enriquecimiento de uranio.
El secretario de Estado, Marco Rubio, también endureció su postura horas antes durante una cumbre regional en Filipinas. Allí cuestionó la posibilidad de que Irán controle una vía marítima internacional y advirtió sobre las consecuencias que podría generar ese precedente.
“Si creamos un precedente en Oriente Medio en el que un Estado nación pueda decidir que va a controlar una vía navegable internacional, cobrar un peaje y, si no se lo pagas, volar tus barcos, habremos creado un precedente muy peligroso que se repetirá en otras partes del mundo”, sostuvo Rubio.
Como respuesta a los recientes ataques iraníes contra embarcaciones, Estados Unidos ya había restablecido un bloqueo sobre los puertos del país persa. La medida obligó a regresar a petroleros que participaban del comercio de crudo iraní.
Desde Teherán, en tanto, la Guardia Revolucionaria reiteró que continuará con sus ataques de represalia. Además, medios estatales iraníes informaron sobre un nuevo ataque estadounidense contra la isla de Larak, ubicada en pleno estrecho de Ormuz.
En paralelo a la escalada militar, continúan los intentos diplomáticos para encontrar una salida al conflicto. Días atrás, el ministro del Interior iraní, Eskandar Momeni, visitó Pakistán, uno de los países que participa como mediador, con el objetivo de reactivar el diálogo.
Sin embargo, hasta el momento no está claro qué nuevo acuerdo podría alcanzarse para poner fin a una guerra que, según reconoció el propio gobierno iraní, se convirtió en un conflicto “a gran escala”.
