El Fondo de Garantías Buenos Aires (FOGABA) fue elegido para presidir la Red Iberoamericana de Garantías entre 2026 y 2028. La conducción estará a cargo de Verónica Wejchenberg, con el objetivo de ampliar el acceso al financiamiento, promover la innovación y fortalecer la inclusión financiera de las micro, pequeñas y medianas empresas.
Por primera vez, una institución argentina encabezará la Red Iberoamericana de Garantías (REGAR). El Fondo de Garantías Buenos Aires (FOGABA) fue designado por unanimidad para ejercer la presidencia del organismo durante el período 2026-2028, en un hecho considerado histórico para el sistema de garantías destinado a las micro, pequeñas y medianas empresas.
FOGABA es una Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria dependiente del Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia de Buenos Aires. Desde hace más de 30 años trabaja facilitando el acceso al financiamiento de las MiPyMEs mediante el otorgamiento de garantías y el acompañamiento financiero. La presidencia de REGAR será ejercida por Verónica Wejchenberg, actual titular del organismo.
La Red Iberoamericana de Garantías reúne a entidades de América Latina y Europa que promueven el intercambio de experiencias y el desarrollo de mejores prácticas para fortalecer los sistemas de avales, considerados una herramienta clave para ampliar el acceso al crédito y estimular el crecimiento del entramado productivo.
La designación también representa una oportunidad para que el sistema argentino incorpore experiencias internacionales en un contexto donde el acceso al financiamiento continúa siendo uno de los principales desafíos para las pequeñas y medianas empresas.
Un reconocimiento a la trayectoria de FOGABA
Wejchenberg destacó la importancia de la elección y señaló que se trata de un reconocimiento tanto para la institución como para el país.
«Es un orgullo que hayan elegido al Fondo de Garantías Buenos Aires para ejercer la Presidencia de REGAR. Es la primera vez que una entidad de garantías de nuestro país ocupa este rol de liderazgo a nivel internacional», afirmó.
La funcionaria sostuvo que el intercambio de conocimientos con organismos de otros países permitirá fortalecer el sistema de garantías local y ampliar las herramientas disponibles para las empresas argentinas.
Asimismo, remarcó que la incorporación de buenas prácticas internacionales puede contribuir a mejorar la inclusión financiera de las MiPyMEs y aumentar la participación del crédito en la economía.
También agradeció el respaldo recibido por las entidades que integran la red: «Quiero agradecer a mis colegas de otras instituciones de garantías de América Latina y Europa que han confiado en mí y en lo que venimos construyendo día a día desde FOGABA».
Cómo funcionan las garantías para las PyME
FOGABA tiene como misión facilitar el acceso al financiamiento mediante avales que respaldan a las empresas frente a las entidades financieras.
Cuando una PyME no cuenta con activos suficientes para presentar como garantía propia, el organismo puede respaldar la operación, reduciendo el riesgo para el banco y mejorando las condiciones de acceso al crédito.
Wejchenberg explicó que este mecanismo resulta especialmente relevante para las micro y pequeñas empresas.
«La garantía es una herramienta de inclusión financiera que tiene como objetivo facilitar el acceso de las MiPyMEs al sistema financiero mejorando la cantidad y calidad de las condiciones crediticias», señaló.
Además, indicó que estos avales reducen la necesidad de respaldo patrimonial por parte de las empresas y aportan mayor seguridad a las entidades que otorgan los préstamos.
Un contexto desafiante para el financiamiento
La llegada de FOGABA a la presidencia de REGAR coincide con un escenario complejo para el financiamiento de las pequeñas y medianas empresas.
Si bien el crédito comenzó a mostrar cierta recuperación respecto de años anteriores, muchas PyME continúan encontrando dificultades para acceder a préstamos en condiciones competitivas.
Según explicó Wejchenberg, durante los primeros meses de 2026 el crédito al sector permaneció prácticamente estancado. Atribuyó esa situación al endurecimiento de los requisitos por parte de las entidades financieras, que buscan reducir riesgos frente al incremento de la mora, y al hecho de que muchas empresas destinan los préstamos principalmente a sostener el capital de trabajo.
Los últimos datos de la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (ABAPPRA) muestran que en abril de 2026 el 8,6% de las PyME registraba créditos con atrasos superiores a 90 días, mientras que la mora de más de 180 días alcanzó el 6,07%.
El informe también señala que las empresas de menor tamaño continúan afrontando un costo financiero elevado. En mayo de este año, la tasa promedio para adelantos en cuenta corriente destinados a PyME fue del 43,69%, mientras que los plazos de financiamiento prácticamente no registraron mejoras.
Más financiamiento para sostener la actividad
La presidenta de FOGABA explicó que durante los últimos años también cambió el destino de los créditos solicitados por las empresas.
Mientras que entre 2020 y 2024 las garantías acompañaban tanto inversiones como necesidades de capital de trabajo, desde 2025 la mayor parte de los avales se orienta al financiamiento de gastos operativos.
«Hoy un porcentaje muy importante de nuestras garantías son para capital de trabajo», indicó.
Según explicó, muchas empresas priorizan sostener su actividad diaria y postergan proyectos de expansión o incorporación de maquinaria debido al contexto económico, la caída del consumo y el incremento de los costos.
También sostuvo que las decisiones de inversión dependen de las expectativas de rentabilidad y del nivel de demanda.
«Salvo sectores muy específicos, la mayoría de las empresas tienen capacidad instalada ociosa, por lo cual no vemos un aumento en sus proyectos de inversión para ampliar su capacidad productiva», afirmó.
Durante los próximos dos años, FOGABA coordinará el trabajo de las entidades integrantes de REGAR con el objetivo de fortalecer el sistema de garantías, impulsar la innovación, promover nuevos instrumentos financieros y ampliar la cooperación entre organismos públicos y privados para facilitar el acceso al crédito de las MiPyMEs.
Wejchenberg concluyó que esta nueva etapa permitirá consolidar el intercambio de experiencias internacionales y reforzar el papel de las garantías como una herramienta clave para la inclusión financiera y el desarrollo productivo.
