Tras la deserción del Gobierno nacional en la coordinación del sistema de evaluación unificado, la administración bonaerense debió estructurar un drástico plan de contingencia para examinar a más de 7.000 profesionales de la salud.
Con un severo protocolo de control electrónico, pulseras identificatorias y monitoreo por cámaras, la cartera sanitaria provincial busca blindar la transparencia del proceso frente al vacío organizativo federal.
El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires pondrá en marcha un riguroso e inédito operativo de seguridad y evaluación para regular el ingreso a las residencias médicas en el territorio bonaerense. La medida surge como respuesta directa a la decisión del Gobierno nacional de desvincularse de la confección y logística del examen unificado que históricamente centralizaba el Estado federal, obligando a las jurisdicciones provinciales a absorber la totalidad de la gestión administrativa y académica de las vacantes sanitarias.
La evaluación, denominada formalmente como Examen de Residencias del Equipo de Salud (ERES Bonaerense), se desarrollará de manera descentralizada durante las jornadas del 18 y 19 de junio en sedes dispuestas en los municipios de La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca y Pergamino. Ante la magnitud del padrón de aspirantes, que supera las 7.000 personas en condiciones de rendir, las autoridades provinciales diseñaron un protocolo de tolerancia cero contra el fraude académico. Desde la cartera de salud advirtieron de manera tajante que cualquier intento de copia, uso indebido de tecnología o conducta deshonesta significará la descalificación automática e irreversible del postulante.
Para prevenir filtraciones y vulnerabilidades en la seguridad del examen, se dictaminó la prohibición absoluta de ingreso con dispositivos electrónicos de cualquier índole, alcanzando a teléfonos celulares, relojes inteligentes, tablets, ordenadores portátiles y auriculares de comunicación o almacenamiento. Los mecanismos de fiscalización presencial exigirán que los profesionales mantengan las orejas y las muñecas visibles de forma permanente; por este motivo, quedará vedado el uso de gorras, capuchas o elementos que cubran el rostro, y quienes posean cabello largo deberán mantenerlo obligatoriamente sujeto durante todo el proceso de evaluación.
El ingreso a los recintos se validará exclusivamente mediante la presentación del Documento Nacional de Identidad vigente. Al momento del acceso, cada profesional recibirá una pulsera identificatoria que determinará su asignación específica de sector y fila, debiendo resguardar sus pertenencias personales en bolsas precintadas por la organización. Asimismo, las autoridades sanitarias confirmaron que se confeccionaron cuatro variantes temáticas distintas del cuestionario que se distribuirán de forma alternada entre los bancos para impedir el plagio, complementando las medidas de fuerza con un control estricto de salidas al baño por turnos y el monitoreo mediante cámaras de seguridad en los centros de mayor concurrencia.
