Las Garzas desperdiciaron la ventaja como local ante el equipo de Gerardo Martino y debieron conformarse con la igualdad. El astro rosarino brindó una asistencia, manejó los hilos del ataque y estuvo a centímetros de darle el triunfo a su equipo sobre el final con dos remates olímpicos que contuvo el arquero Lucas Hoyos y despejó el palo.
El Inter Miami dejó escapar una victoria que parecía abrochada en el Nu Stadium y debió conformarse con un empate 2-1 —rectificado luego en un agónico 2-2— frente al Atlanta United dirigido por Gerardo «Tata» Martino, en un duelo vibrante correspondiente a una nueva jornada de la Major League Soccer (MLS). Con este resultado, Las Garzas se mantuvieron en el segundo puesto de la Conferencia Este con 43 unidades, a diez del líder Nashville.
El encuentro estuvo marcado por el emotivo reencuentro entre Lionel Messi y el técnico argentino. El capitán rosarino fue el faro futbolístico de su equipo y dejó destellos de su vigencia: a los 32 minutos, ejecutó con precisión quirúrgica un tiro de esquina que conectó de cabeza el brasileño Casemiro para abrir el marcador. Tras el empate transitorio de Miguel Almirón, el uruguayo Luis Suárez volvió a poner en ventaja al conjunto de la Florida antes del descanso. Sin embargo, sobre el cierre del complemento, un penal convertido por el suizo Breel Embolo sentenció la paridad definitiva para la visita.
A centímetros del gol olímpico
Sobre el epílogo del partido, el encuentro se transformó en un monólogo de emociones liderado por un encendido Messi. A los 39 años, el astro rosarino tuvo el triunfo en sus pies en tres oportunidades consecutivas durante el tiempo añadido. Primero probó con un remate rasante que salvó con los pies el arquero argentino Lucas Hoyos y, en el rebote, la defensa visitante logró despejar.
Lejos de conformarse, Leo ejecutó un tiro de esquina directo al arco que obligó a Hoyos a rechazar con los puños al córner. En la jugada siguiente, el capitán repitió la ejecución buscando la hazaña: su remate olímpico superó la resistencia aérea y terminó impactando violentamente contra el palo, ahogando el grito sagrado que le hubiera dado los tres puntos al equipo rosarino.
