La senadora de La Libertad Avanza relativizó sus críticas al mecanismo electoral y sostuvo que podría servir como alternativa si finalmente se eliminan las PASO. La reforma continúa en discusión en el Congreso.
Patricia Bullrich se refirió nuevamente al debate sobre la reforma electoral y reconoció que, si bien no está de acuerdo con el sistema de listas colectoras, considera que hoy no existe una alternativa superadora en caso de avanzar con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
La dirigente había cuestionado el mecanismo apenas un día antes, al sostener que las colectoras «deforman el sistema electoral». Sin embargo, este jueves matizó esa postura y explicó los motivos por los cuales podría respaldar esa herramienta dentro de la discusión impulsada por el oficialismo.
«No me gusta, pero no encontramos un sistema mejor», afirmó al ser consultada sobre la propuesta que analiza el Gobierno nacional.
La explicación de Bullrich
La senadora sostuvo que permitir una única lista colectora podría reemplazar, al menos parcialmente, el rol que actualmente cumplen las PASO.
Según explicó, ese mecanismo ofrecería la posibilidad de que distintos sectores de un mismo espacio político compitan entre sí antes de definir una candidatura común.
Asimismo, aclaró que sus cuestionamientos anteriores no estaban dirigidos únicamente al uso de las colectoras, sino a la necesidad de encontrar un sistema que permita ordenar las disputas internas sin afectar los tiempos de gestión.
El Gobierno insiste con eliminar las PASO
Desde La Libertad Avanza sostienen que las elecciones primarias dejaron de cumplir su objetivo cuando no existen internas reales entre los partidos.
Por ese motivo, consideran que eliminar las PASO permitiría simplificar el cronograma electoral y reducir los costos del proceso.
La iniciativa forma parte del paquete de reformas políticas que impulsa la Casa Rosada y que deberá ser debatido en el Congreso.
Los votos que necesita la reforma
Para que el proyecto avance será necesario reunir mayorías especiales en ambas cámaras.
La propuesta requiere el respaldo de 37 senadores y 129 diputados.Las negociaciones son encabezadas por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto a distintos gobernadores, mientras que Bullrich mantiene conversaciones con bloques dialoguistas en el Senado.
Actualmente, La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y el acompañamiento de entre siete y nueve legisladores aliados, por lo que necesita sumar apoyos del PRO, sectores de la UCR y representantes provinciales para alcanzar los votos necesarios.
El principal punto de conflicto
Bullrich reconoció que buena parte de la reforma electoral reúne consensos, aunque admitió que el mecanismo para seleccionar candidatos sigue siendo el aspecto que genera mayores diferencias entre las distintas fuerzas políticas.
Por esa razón, el debate permanece trabado en la comisión de Asuntos Constitucionales y, por el momento, no se esperan avances importantes hasta después del receso legislativo.
