La planificación de las vacaciones de invierno sufrió un revés imprevisto para los miles de automovilistas que planean una escapada a la Costa Atlántica. El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires oficializó, a través de la Resolución 544/2026, un incremento del 6,71% en los peajes del Sistema Vial Integrado del Atlántico (SVIA), afectando de lleno a las rutas 2, 11 y 74. La medida, que entró en vigencia esta semana, golpea justo cuando el flujo de vehículos hacia Mar del Plata, Pinamar y Villa Gesell comienza a intensificarse por el receso escolar.
El aumento no es un hecho aislado, sino la aplicación del mecanismo de actualización trimestral que utiliza la empresa AUBASA, el cual toma como referencia una mezcla de índices de salarios, precios mayoristas (IPIM) y el IPC del Indec. Desde el Ministerio de Infraestructura provincial justificaron la suba señalando que es «necesaria» ante la inflación acumulada desde febrero, asegurando que los fondos serán destinados a financiar el ambicioso plan de obras 2024-2027, que abarca desde la repavimentación de la Ruta 2 hasta la creación de nuevos carriles en la autopista Buenos Aires-La Plata.
¿Cuánto vas a pagar? El nuevo cuadro tarifario
Para los vehículos de categoría 1 (autos), los costos se elevaron a $7.900 en las estaciones de Samborombón, Maipú y La Huella. En el caso de Mar Chiquita y General Madariaga, las tarifas ascienden a $3.700 y $3.300, respectivamente. Para quienes buscan un alivio —aunque pequeño—, los usuarios de TelePASE cuentan con una tarifa diferencial ligeramente inferior: $7.856,80 en las estaciones principales y valores proporcionalmente menores en el resto.
Más allá del impacto en la Costa, el ajuste de AUBASA se suma a la actualización de tarifas en las autopistas porteñas (que subieron un 4,1%), pintando un panorama donde salir a la ruta es cada vez más oneroso. Mientras la Provincia promete rutas más seguras y renovadas, los turistas se preguntan si el estado de las vías justifica el peso constante de los peajes sobre el presupuesto familiar. Con las vacaciones a la vuelta de la esquina, el «peaje» por descansar se ha vuelto, una vez más, un protagonista ineludible de cualquier presupuesto de viaje.
