Tomás Ignacio Felice, de 23 años, era buscado por el asesinato de un comerciante paraguayo ocurrido en diciembre de 2024. Los investigadores siguieron los movimientos de una billetera virtual y luego monitorearon las redes de sus amigos hasta localizarlo en Remedios de Escalada.
El 10 de diciembre de 2024, cinco delincuentes ingresaron durante la noche a la vivienda de Alberto Espínola Castillo, un comerciante oriundo de Paraguay dedicado al rubro de la construcción. Los asaltantes llegaron hasta el primer piso de la propiedad, ubicada en el barrio La Loma de Lomas de Zamora, y entraron por el balcón.
Una vez dentro, los delincuentes ataron a Espínola y a su esposa. Al hombre lo golpearon brutalmente mientras le exigían que revelara dónde estaba el dinero que, según creían, tenía escondido.
Después de recibir una fuerte golpiza, Espínola finalmente entregó el dinero. Los asaltantes escaparon con 6.000 dólares.
El comerciante murió poco después como consecuencia de las heridas sufridas durante el ataque. Tenía 64 años y estaba a apenas dos meses de cumplir los 65, edad en la que se acercaba a la jubilación.
A partir de entonces, la UFI N°4 de la jurisdicción, a cargo de la fiscal Silvina Estevez, quedó al frente de la investigación para identificar y localizar a los integrantes de la banda.
La fiscalía le encomendó las tareas a la División Homicidios de la Policía Federal Argentina, perteneciente a la DFI de la fuerza, que comenzó a seguir distintas pistas para dar con los responsables.
Esta semana, los investigadores lograron detener a quien consideran el posible jefe de la banda. Se trata de Tomás Ignacio Felice, alias “El Cica” o “Cara de Bebé”, de 23 años.
Uno de los investigadores lo describió como una persona “picante”. Sin embargo, su ubicación fue descubierta a partir de una serie de movimientos que terminaron exponiendo su paradero.
Una billetera virtual fue la primera pista
Después del crimen, Felice había abandonado su domicilio en Gerli y cerrado sus redes sociales. Los investigadores, sin embargo, pusieron el foco en sus movimientos financieros.
Aunque parecía haber dado de baja todas sus billeteras virtuales, una de ellas continuaba activa y estaba registrada a su nombre.
La División Homicidios comenzó a analizar las operaciones realizadas desde esa cuenta y detectó pequeños pagos. El paso siguiente fue identificar a las personas que recibían el dinero.
Los destinatarios eran varios jóvenes de la zona de Villa General Balcarce, en Remedios de Escalada. A diferencia de Felice, ellos mantenían activas sus redes sociales y publicaban regularmente stories en Instagram.
Los detectives de la Federal comenzaron a monitorear esas publicaciones y encontraron allí una nueva pista.
En las imágenes aparecía “Cara de Bebé” junto a sus amigos, pese a que permanecía prófugo por el crimen de Espínola. Además, los investigadores pudieron identificar los lugares que aparecían en las fotografías a partir de los murales visibles en las publicaciones.
Con esa información, los agentes montaron una vigilancia en la zona y finalmente localizaron a Felice en San Salvador al 3000, en Remedios de Escalada.
Intentó escapar y vecinos atacaron a la Federal
Cuando los detectives dieron la voz de “alto, policía”, Felice comenzó a correr para intentar escapar.
Los agentes lo persiguieron y lograron alcanzarlo una cuadra y media después.
Durante el procedimiento, varias personas del barrio salieron en defensa del sospechoso y comenzaron a arrojar piedras contra los efectivos de la Policía Federal.
Ante el tumulto, fue convocada la Policía Bonaerense para intervenir en la situación.
Felice quedó detenido y ahora enfrenta una acusación por homicidio criminis causae en concurso real por robo en banda agravado.
Por este delito, en caso de que un tribunal determine su culpabilidad, podría recibir una pena de prisión perpetua.
