El financiamiento al sector privado retrocedió 1% en términos reales durante el mes, mientras los préstamos hipotecarios y el crédito en dólares continuaron creciendo. La morosidad bancaria, en tanto, volvió a aumentar y alcanzó niveles récord.
En un contexto marcado por el aumento de la morosidad, el crédito en pesos al sector privado cayó 1% en términos reales durante agosto. En contraste, el financiamiento en dólares mantuvo una evolución positiva y volvió a crecer por encima del índice de inflación.
Los datos surgen del Informe Monetario Mensual del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Se trató de la primera contracción del crédito en moneda nacional desde marzo de 2026, aunque el volumen promedio de préstamos registró una expansión nominal de $1,8 billones.
De acuerdo con el organismo, la baja estuvo explicada principalmente por el comportamiento de las líneas destinadas al consumo y, en menor medida, por los préstamos comerciales.
“La contracción se concentró en los préstamos al consumo y, en menor medida, se observó en los comerciales”, señaló la autoridad monetaria.
Tarjetas de crédito y préstamos comerciales
Los préstamos destinados al consumo registraron una caída del 1,9% mensual en términos reales y sin estacionalidad.
Dentro de este segmento, la principal incidencia correspondió a las financiaciones mediante tarjetas de crédito, que retrocedieron 3,3% real respecto de julio.
En cambio, los préstamos personales permanecieron relativamente estables durante agosto.
En el segmento comercial, la reducción fue del 0,7% real sin estacionalidad, aunque el comportamiento fue diferente según cada instrumento.
Los adelantos en cuenta corriente aumentaron un 1,8% real, mientras que los documentos descontados y los documentos a sola firma bajaron 2% y 1,9%, respectivamente.
Según el informe del BCRA, estas dos últimas modalidades fueron las que explicaron la caída registrada dentro del financiamiento comercial.
Los hipotecarios volvieron a crecer
La evolución del crédito en pesos no fue igual en todas las líneas.
Los créditos con garantía real registraron un crecimiento del 1,1% real sin estacionalidad, impulsados principalmente por los préstamos hipotecarios, que avanzaron 2,8% mensual a precios constantes.
Los créditos prendarios, en cambio, tuvieron una caída del 1,1% real durante agosto y acumularon una reducción del 8% en los últimos 12 meses.
El BCRA destacó además que los préstamos hipotecarios llevan más de dos años con variaciones mensuales positivas.
En la comparación interanual, el financiamiento destinado a la compra de vivienda aumentó 41,6% a precios constantes, con incidencia de los créditos ajustables por Unidad de Valor Adquisitivo (UVA).
La morosidad volvió a subir
Mientras algunas líneas de crédito mantuvieron su crecimiento, la mora del sistema bancario volvió a aumentar en julio.
Según un informe de la consultora 1816, elaborado a partir de cifras del BCRA, el nivel de créditos irregulares del sector privado no financiero pasó del 7,63% en junio al 7,73%.
El deterioro alcanzó tanto a las familias como a las empresas.
Entre los hogares, los préstamos con atrasos superiores a 90 días representaron el 12,94% del total, frente al 12,77% registrado durante el mes anterior.
En el caso de las empresas, la tasa de morosidad pasó del 3,50% al 3,61%.
Se trata de los niveles más elevados en más de 20 años.
El financiamiento privado se mantiene cerca del 9% del PBI
En paralelo, el stock de financiamiento en pesos al sector privado se mantuvo relativamente estable en los últimos meses, en torno al 9% del Producto Interno Bruto (PIB).
Si se incorporan los préstamos denominados en moneda extranjera, el indicador asciende al 12,6% del producto.
De esta manera, el ratio aumentó 0,8 puntos porcentuales del PIB respecto de agosto de 2025.
La evolución estuvo impulsada por los préstamos en moneda extranjera, que durante agosto crecieron en USD 258 millones y finalizaron el mes con un saldo de USD 25.241 millones.
El Gobierno busca ampliar el financiamiento hipotecario
El crecimiento de los créditos hipotecarios también estará acompañado por nuevas medidas de fondeo.
En este segmento serán importantes las licitaciones por $200.000 millones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), destinadas a proporcionar recursos a los bancos para otorgar nuevos préstamos hipotecarios.
En ese marco, el Gobierno realizó este lunes una licitación por $200.000 millones para impulsar una nueva línea de financiamiento hipotecario ajustada por UVA.
El objetivo de la medida es ampliar los recursos disponibles para préstamos destinados a la compra de viviendas.
Los fondos pertenecen al FGS, administrado por la Anses, mientras que el Banco Central intervino como soporte técnico y operativo de la convocatoria.
La licitación recibió 42 propuestas de 18 bancos, que en conjunto ofrecieron $258.640 millones. Finalmente, 13 entidades fueron adjudicadas por alrededor del 77% de ese monto.
La operación se dividió en dos segmentos.
El primero correspondió a depósitos a un año y asignó $35.570,7 millones, con una tasa equivalente a UVA más un diferencial promedio ponderado del 2,67%.
El segundo tramo tuvo un plazo de cinco años y concentró $164.429,3 millones. Para estos fondos se estableció una remuneración equivalente a UVA más un spread promedio ponderado del 4,94%.
Los recursos obtenidos deberán ser destinados a créditos hipotecarios para la adquisición de viviendas.
El crédito en dólares continúa en expansión
Por otra parte, el BCRA señaló que el crédito en dólares mantuvo una trayectoria de crecimiento, prácticamente sin interrupciones desde enero de 2024.
Dentro de este tipo de financiamiento, los documentos a sola firma, utilizados en gran medida para operaciones de comercio exterior, fueron uno de los principales impulsores de la expansión.
El equipo económico busca consolidar esta tendencia mediante una ampliación del universo de empresas que pueden acceder a este tipo de préstamos.
La medida fue adoptada en agosto y apunta a permitir que los bancos puedan financiar también a empresas que no son generadoras de divisas.
Según las estimaciones oficiales y privadas, las entidades bancarias podrían llegar a prestar hasta USD 6.000 millones mediante esta vía.
